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Música
en el aire
Para escuchar en solitario o acompañado;
como murmullo de fondo para matizar un ambiente o con la
estridencia propia de un momento de júbilo, la música
es el único idioma universal.Un equipo de música,
además de proporcionarnos agradables momentos a bordo
puede convertirse en una pesadilla si es de mala calidad
o está mal instalado.
Es de suponer que un equipo musical de buena calidad debe
tener un consumo de entre uno y cuatro amperios hora dependiendo
de la potencia del equipo y los parlantes instalados. Para
los packs de batería de un barco promedio el consumo
es lo de menos.
La clave está en la instalación
Para que sea factible de ser instalarlo a bordo debe tener
una calidad constructiva que lo haga tenaz en ambientes húmedos,
que esté fabricado con buenos materiales y cuya atención
y repuestos se encuentre al alcance de la mano. Sea que fuere
el equipo es conveniente retirarlo en la época invernal
para conservarlo alejado de cualquier fuente de corrosión
en aquellas embarcaciones pequeñas o desatendidas.
Si por el contrario el barco es usado todo el año
o tiene un marinero que lo atiende, las cuestiones de ventilación
están aseguradas.
La opción mínima es un equipo de radio AM/FM
que tenga la función lectora de CD.
La radio es conveniente porque el largo alcance de la onda
media permite recibir información meteorológica
y actualización hidrográfica por medio de las
estaciones oficiales que dedican un espacio a difundir esas
novedades.
Un equipo con capacidad CD es delicado y si esa es la elección
habrá de instalarse en un lugar alejado del paso y
lejos del alcance de los curiosos deditos de los menores.
Un rincón elevado de la dinette o un espacio superior
en la mesa de navegación parecen los lugares más
seguros. Los CD propiamente dichos no son sensibles a la
humedad. Las partes metálicas suelen ser de materiales
no oxidables, los circuitos integrados están protegidos
con un barniz, los cabezales de lectura de cassette o CD
continúan siendo tan sensibles como siempre a la humedad
y a la corrosión. La mayoría de las
factorías que se dedica a la fabricación de
equipos de música cuenta con modelos extraíbles
y en ese sentido los destinados a la industria automotriz
aparecen como una acertada respuesta a nuestras necesidades
marineras mínimas.
Parlantes
Los parlantes son elementos muy sensibles a la humedad, pero
en ese rubro la industria electrónica ha sido más
conciente de las necesidades a cubrir y ha diseñado
parlantes para usar en la intemperie que tienen excelente
respuesta y larga vida útil.
La clave secreta de los parlantes, tanto exteriores como
interiores, radica en la adaptación de impedancia
con relación a la fuente. La impedancia del parlante
debe ser igual a la del equipo de música, de otra
forma se pierde una gran cantidad de potencia que no logra
ser emitida. Otro valor a tener en cuenta es la potencia
del equipo en relación con la de los parlantes.
Si se requieren muchos parlantes para extender el nivel de
cobertura musical habrá que disponer de un amplificador
de potencia exterior al equipo.
En el campo de la náutica, por lo general, los equipos
de música devienen del mundo automotriz, quiere decir
que tienen una conformación adecuada para resistir
vibraciones, golpes y condiciones más o menos adversas.
Sin embargo en la náutica se halla escondido el ambiente
salino del mar que tiene voracidad por los componentes metálicos
y electrónicos.
Los parlantes pueden ser instalados en el exterior, en el
interior o en ambos lados y para ello el aparato de música
debe disponer de las salidas adecuadas, generalmente dos
canales estereofónicos para dos pares de parlantes
y deben instalarse suficientemente alejados de componentes
magnéticos, ya sea sensores o compases de gobierno
pues al contener imanes en su estructura producen serias
desviaciones en los compases o en la memoria del GPS. Como
regla general no instale parlantes a menos de dos metros
de cualquier componente electrónico o magnético.
La instalación es la parte más delicada pues
requiere de cables especiales para el transporte de música
y una ruta que sólo un buen instalador es capaz de
encontrar.
Este es el momento adecuado para pensar en conectar a uno
de ellos los cables de parlante del equipo VHF como una forma
de recibir directamente en el exterior los mensajes que se
emitan por la radio, ya que la audición estará saturada
por los parlantes y no será posible escuchar con claridad
las emisiones del VHF. El montaje es sencillo. El único
inconveniente es que durante las emisiones de VHF quedará suprimida
la música de ese canal del estéreo.
Consultamos a Ricardo Pérez Foche experto en instalaciones
náuticas y miembro de Audiomania, y esto nos
decía:
En el mercado actual ya no existen los equipos extraíbles.
Los más parecidos son los que tienen el frente desmontable.
Aquellos que vienen preparados para ser instalados a la intemperie
cuentan con un contenedor o cobertizo estanco que los protege
de humedad y lluvia.
Los más modernos consisten en equipos integrados que
en la medida estándar de un DIN, el tamaño
normal de una radio de auto, tienen radio AM/FM, CD, CD de
música en formato MP3 y reproductores de disco DVD,
también incursionan en el sistema la incorporación
del puerto USB para memorias digitales.
La conectividad con el resto del universo electrónico
es más amplia y permite múltiples opciones
con varias entradas auxiliares, de modo de poder aprovechar
el equipamiento ya instalado y no convertirlo en obsoleto.
Todos cuentan con control remoto y la prestación que
dan es superior a cualquiera de sus antecesores.
El consumo estará condicionado a la potencia de salida
con la que se quiera escuchar la música, pero los
equipos en stand-by no logran consumir media batería
de coche en un año ininterrumpido de encendido.
En el tema de la instalación tenga presente que nada
mejor que “zapatero a tus zapatos” y deje que
personal idóneo se haga cargo de elegir el cable adecuado,
los terminales bien aplicados y conectados, la ruta más
directa, el cuidado de la madera, del mobiliario, la estructura
y el decorado. Se ahorrará un montón de dolores
de cabeza y tendrá el equipo funcionando con todas
sus posibilidades.
Pongo por ejemplo que el cable que utilizamos para instalación
no es un cable común y está construido con
un cobre de 99,99% de pureza y libre de oxígeno por
lo que resulta ideal para el transporte de energía
eléctrica que contiene modulación de frecuencia
de sonido. Además son polarizados. El mercado está cambiando
para dar cabida a la línea 2008 y en audio la gama
es amplia entre marcas y modelos, pero para tener una referencia
podemos decir que un auto-estéreo de gama media, primera
marca, con MP3 oscila en los $750; hay equipos con más
prestaciones, en lo que a ecualización se refiere,
y estamos en $ 1.400 y después siguen los que tienen
lector de DVD, con marcas genéricas, en el orden de
los $ 900 y llegando a los $ 2.500/2.700 para las marcas
full-full de primera línea.
En parlantería hay desde los modelos marca Yahro, económicos
y de buena calidad, que están en el orden de los $90
el par hasta los excelentes de la marca Alpine SPR-M700, de
7” de diámetro, que soporta 100 watts RMS de
potencia, a razón de $ 900 el par. En medio de estos
dos extremos hay presupuestos para todos los bolsillos.
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