Táctica
de regatas
En
el número anterior
tratamos las cuestiones de la partida y esta entrega está destinada
a la
primera pierna de bordejeada.
La estrategia indica que con vientos medios y estables
se corre por el medio de la cancha y con vientos leves,
decrecientes o ante la espera de un cambio de corre por
el lado de la cancha por donde ha de entrar el nuevo viento.
Cuando sopla fuerte o muy fuerte seguramente estaremos
ante un caso de supervivencia. Completar el recorrido será suficiente triunfo,
ya que muchos no llegarán y otros ni lo intentarán.
Vestimenta, ubicación
y postura
La ropa de la tripulación debe ser la adecuada para la
estación. El número uno debe estar protegido para
los rociones, pues el primero que se moja, ya sea sentado en
su posición o cambiando la vela de proa. Todos deberían
usar guantes y cubrecabezas. La tripulación debe ir sentada
en la banda, con los torsos hacia fuera y por debajo del guardamancebo
superior, recostándose para adentro a medida que las
circunstancias lo requieran para mantener el barco equilibrado.
Una posición corridos hacia popa de lo normal con mucho
viento y una posición corridos hacia proa con calmas
y distribuidos en cubierta a ambas bandas cuando sea necesario
o abajo en calmas.
El timonel también debe ir a barlovento, con el frente
hacia crujía y timoneando, caña o rueda, con una
sola mano. Hasta los 30 pies es preferible que lleve la escota
en la otra mano. El trimado de velas y asiento del barco debe
estar equilibrado. Con una ligera tendencia a orzar. En esa
posición tiene una buena visión de las olas que
aproximan, las lanitas, superiores e inferiores, los instrumentos
y los barcos cercanos, casi todo ello en el mismo plano focal.
La preocupación del timonel estará centrada en
llevar el barco a buena velocidad sorteando las olas y manteniéndolo
en la estrecha ranura que va desde pinchado a apoyado siendo
sus principales referentes velocidad de barco, de viento y rumbo.
Borneos persistentes
Los cambios de dirección del viento en un determinado
sentido están relacionados con el desplazamiento de masas
de aire o con el debilitamiento o afianzamiento de una brisa
terrestre o marina. Se manifiestan de forma tal que la dirección
desde la cual sopla el viento varía en un mismo sentido
hasta establecerse en otra dirección.
La táctica correcta es navegar hacia el nuevo viento,
si!, negado, metiéndose en la negada hasta estar entre
la flota y la marca (o la dirección del nuevo viento).
Azul se siente feliz de estar prestado pero en realidad está haciendo
la “gran ruta” en torno a la marca y cuando vire
por avante para darla estará yendo para atrás.
Amarillo que viró con anticipación ganó el
lado interno del borneo y consiguió el atajo para superar
a Azul. Se necesita una cuota de coraje para estar en Amarillo
porque habrá de pasar por la popa de muchos barcos, pero
el premio se encontrará del otro lado (izquierda) de
la cancha y hacia allí esta yendo Amarillo.
Para sacar provecho de un borneo persistente es muy importante
la detección temprana del suceso y la firme determinación
de aprovecharlo. En un borneo persistente la lay-line a la marca
del barco que está prestado se aleja más y más
de su proa; en tanto se acerca con igual ritmo a la proa del
barco que va negado.
Si el borneo persistente lo tomó del otro lado de la
cancha, vire por avante de inmediato y al menos saque ventaja
sobre los que siguen engolosinados con la prestada, a ellos
les ganará, seguro. No haga como ellos, que están
esperando que el viento vuelva a su dirección original
para salir prestados a la marca. El viento ya se fue a otra
dirección.
El borneo persistente puede llegar de golpe o anunciarse por
medio de borneos oscilantes iniciales en esa dirección
y regreso. De allí que sea fácil confundirlo y
tomar un borneo oscilante como uno persistente y enterrarse
en buena forma.
Para detectar un cambio de viento mire a lo lejos buscando chimeneas,
molinos, copas de árboles, dirección de despegue
y aterrizaje de pájaros y aviones, nubes de polvo, rizado
de las aguas, veleros navegando, comentarios de la radio, etc.
Los barcos a barlovento son los primeros en informar de los
cambios por la dirección en que apuntan, el grado de
escora, la disposición de nuevas velas a ser usadas.
Cuando esté en duda de la calidad del borneo, oscilante
o persistente, tome el camino más seguro y manténgase
con la flota, ya que la separación lateral es la que
provee de los beneficios… o de las pérdidas.
Borneos oscilantes
Este tipo de borneos se caracteriza por variaciones de la dirección
del viento en torno a un eje central.
Por ejemplo, el viento llega del 045º, pero cada dos minutos
se va al 030º; y vuelve para llegar al 055º y de nuevo
a 045º tres minutos después. Si no tiene una veleta
orientada al norte magnético y compensada puede usar
los rumbos de ceñida que obtiene en la misma bordada
para hacer el análisis y luego en la otra amura y registrar
valores medio y extremos y frecuencia de oscilación,
que quedarán escritos con lápiz (grafito o graso)
en el panel vertical de la carroza a la vista del timonel. Determinar
borneos oscilantes es tarea difícil. Es muy fácil
confundirse y tomar una racha como una prestada. Veamos porqué:
La gráfica muestra como un incremento en la intensidad
del viento (racha) se aprecia como una prestada ya que el nuevo
viento aparente entra más a popa que el anterior.
Contrariamente a lo que sucede con las rachas, los recalmones
se manifiestan en forma de negadas porque al perder el viento
intensidad el barco, lanzada su masa a una cierta velocidad, “atropella” el
viento y parece que éste viene de más a proa.
Si el barco es ágil y la tripulación está entrenada
la táctica indica tomar provecho de los borneos oscilantes
virando ante las negadas y aprovechando las prestadas. Es importante
medir la frecuencia de las oscilaciones para estar muy atento
a los cambios y hacer la virada en consecuencia.
Encontrará que hay un viento medio, con oscilaciones
de tantos grados a uno u otro lado cada tanto tiempo. Esos datos
le permiten estar preparado para los cambios de amura.
Inicie la maniobra cuando el barco esté más negado
que en el rumbo medio, no se apresure. Si está navegando
diez grados arriba del rumbo medio espere hasta estar
al menos cinco debajo de ese dato para iniciar la virada, mientras
tanto ira alertando a la tripulación.
Nunca vire inmediatamente después de una negada, confirme
el dato, deje que la condición se estabilice y luego
actúe.
En la condición de borneos oscilantes no navegue pinchando,
más bien un tanto “apoyadito” para tener
una pizca extra de velocidad que influye sobremanera en la forma
que el barco vira y genera potencia residual después
de salir de la virada.
Si marcha en fase con los cambios de viento no dude en pasar
por la popa de los que cruzan amurados a estribor o sobrepasar
a los que van adelante y el mismo borde escapando por sotavento.
Manténgase alejado de las lay-lines y para consolidar
su posición vire por avante ante un indicio de negada
cuando está navegando en alejamiento del eje medio de
la cancha. Cuando navegue hacia el centro de la cancha ignore
las pequeñas negadas o las negadas temporarias que lo
forzarían a virar hacia los bordes de la cancha.
La flota es la que determina donde está la cancha y
si todos siguen la bordada a estribor después de la partida
y usted eligió el medio estará a la izquierda
de la flota.
Los términos izquierda y derecha se usan en referencia
a la posición que ocupa la mayoría de la flota.
Recuerde la idea de los peldaños de la escalera aplicada
a las posiciones relativas de la flota y nunca olvide que la
separación lateral es la madre de todas las pérdidas
y ganancias
La idea principal es mantenerse entre la flota y la próxima
marca del recorrido, de modo que si consiguió alguna
ventaja por aprovechar negadas o prestadas el próximo
paso es capitalizarlas para ponerse entre la flota y la marca.
Para ello nada mejor que hacerlo cuando las condiciones se mantienen
estables y no hay oportunidad para que alguien, en el otro borde,
obtenga alguna ventaja.
Generada una ventaja importante, persistir en la situación
pensando sacar más ventaja puede transformar la ganancia
en pura pérdida. Capitalícela en cuanto pueda.
Algunas consideraciones antes de montar barlovento
Aproximando a la marca de barlovento tenga en cuenta los siguientes
factores:
• Las reglas favorecen a aquellos que aproximan en bordada a estribor
sobre los que lo hacen en bordada a babor.
• Generalmente se forma una larga fila de barcos en bordada a estribor
que van en borde directo a la marca y todo aquel que ingrese en la fila
deberá hacerlo un poco más a barlovento de quien lo precede
so pena de recibir el aire y aguas turbulentas de quien marcha adelante.
• Esa línea, conocida como lay-line, puede estar desplazada
por acción de la corriente. Si en la pierna de aproximación
final la corriente entra por la derecha habrá que montarse en ella
más a barlovento de lo parece aparente. Si la corriente llega desde
la izquierda habrá que virar antes de llegar a ella.
• Quien tiene el lado interno ingresando a la marca tiene derecho
a espacio para pasar entre la marca y el barco externo.
• Si hay que trasluchar en la marca para adoptar el rumbo a la próxima
marca del recorrido, quien tenga el lado interno, sea barco con derecho
de paso o no, deberá hacerlo en la primera oportunidad.
Generalidades
Nada en la vida puede planificarse de una determinada manera
y que salga como estaba previsto. Con el viento pasa lo mismo.
No es constante, ni decididamente borneante, en forma persistente
u oscilante y puede venir de cualquier lado en cualquier momento,
lo importante es estar preparado para enfrentar los cambios
y obtener el mejor provecho de ello.
Las regatas son una mezcla de brillantez y tómbola.
Quien capitaliza las ganancias y comete menos errores gana.
Para ser brillante hay que tomar riesgos y si sale mal hay
que pagar por ellos.
Para ganar hay que estar con la flota, haciendo las cosas lo
mejor posible, ejecutando aceitadamente las maniobras y tomando
ventaja de los cambios de viento mientras mantenemos una concentrada
atención en la velocidad.
Son las cosas pequeñas las que hacen la diferencia y
fundamentalmente la falta de errores.
Vuelvo con las popas.
Para la última entrega quedarán las llegadas.
Juan Carlos Soneyra