Tirada
de la edición
impresa: 13.000 ejemplares auditados de distribución
gratuita
Enfilaciones
La enfilación se encuentra entre las
más elementales formas de situación. No requiere
de instrumentos para su localización o medición,
puede estar establecida en forma predeterminada en la carta
o puede ser tomada de la carta por el navegador para satisfacer
alguna necesidad, en general relacionada con la seguridad
de la navegación.
Si desde un buque se ven dos objetos terrestres enfilados
no cabe duda que el observador se encuentra sobre la línea
de posición que contiene los dos puntos. Para que
esta línea de posición se considere precisa
es necesario que los objetos sean bien definidos y visibles,
que estén correctamente señalizados en la carta,
que el más cercano al barco sea el más bajo
y que la distancia entre los objetos no sea muy pequeña
comparada con la distancia del barco al objeto más
lejano.
Es evidente que cuanto más distancia existe entre
los dos puntos que constituyen la enfilación la situación
será más precisa.
Una enfilación es útil mientras satisfaga la
condición de que la distancia entre los objetos que
la forman sea al menos un tercio de la distancia del objeto
más lejano al barco.
Las entradas a casi todos los puertos de nuestro litoral
marítimo están balizadas por enfilaciones.
Cada una de ellas constituye una línea de posición
de seguridad a seguir hasta el momento de llegar a otra o
al puerto.
Las enfilaciones pueden usarse en acercamiento o en alejamiento,
en un caso se verán alineados los objetos por proa
y en el otro por popa.
Una modalidad bastante común es usar enfilaciones
sucesivas.
Siguiendo una enfilación hasta encontrar otra y luego
montarse en la nueva una vez que se llega a ella. Esta maniobra,
generalmente implica un cambio de rumbo y la trayectoria
más segura para entrar o salir de donde se pretende
hacerlo.
En nuestros puertos del sur los vientos y corrientes son
de importante intensidad de manera que, a efectos de conservar
la enfilación, habrá que hacer los cambios
de rumbo necesarios, gobernando a una u otra banda, para
mantener el barco en la enfilación deseada. Esos cambios
de rumbo se determinan experimentalmente, poniendo un valor
inicial de corrección y luego aumentando o disminuyendo
ese guarismo para mantenerse enfilado.
Como ya dijimos las enfilaciones están constituidas
por dos objetos, el más bajo de ellos se denomina
baliza anterior (cuando está establecido oficialmente
en la carta) y el más alejado baliza posterior. Sobre
la carta estará marcada una línea punteada
entre balizas y luego llena (como se indica en el catálogo
de símbolos - Cuadro P - Límites Varios, ítem
1) con indicación del rumbo verdadero que subtiende.
Las enfilaciones son interesante ayuda para levantar planillas
de desvíos, pero eso es tema para otra ocasión.
Cuando deba navegar enfilaciones sucesivas no debe hacerlo
uniendo las dos balizas posteriores, como vimos hacerlo en
Boca Rosario al tratar de pasar sobre el manto de piedra.
Debe seguir la enfilación de popa (yendo a Concordia)
hasta llegar al campo visual de la nueva enfilación
que aparece por la proa y cuando tenga el nuevo par de pantallas
enfilado seguir por él abandonando la enfilación
de popa.
Estimamos que para los porteños, la enfilación
más cercana registrada en la carta es la entrada al
puerto de Mar del Plata para zafar con seguridad del Banco
de Pescadores como lo muestra el cuarterón que ilustra
este artículo.