Usando
un compás de mano
Rudimento básico de navegación,
permite seguir un rumbo o establecer una posición
geográfica por medio
de marcaciones a puntos notables de la carta.¿Para
qué sirven?
Un compás de mano, mal llamado pínula, permite
tomar marcaciones a un objeto distante. Estas marcaciones
posibilitan al navegante situarse en la carta mediante la
intersección de las líneas de posición
trazadas a objetos reconocibles que figuran en la carta náutica.
También puede emplearse para conocer el rumbo al que
se está navegando. Otra aplicación es determinar
el grado de variación de la marcación a un
objeto móvil de modo de saber si ésta cambia
o se mantiene constante. Si así fuera existe riesgo
de colisión con esa nave ya que la condición
para colisionar es que la marcación se mantenga constante.
El término pínula, con el que generalmente
se las llama, hace referencia a un sistema de colimación empleado
en algunos instrumentos náuticos, astronómicos
y topográficos que carecen de lentes oculares y en
los cuales el método consiste en alinear una ranura
u orificio a través del cual se mira un hilo o retículo
colocado a cierta distancia para dirigir visuales y que se
hace coincidir con el objeto al que se dirige la visual.
De esta clase son los usados en muchos taxímetros
de los buques para la toma de marcaciones y demoras. Nada
que ver con un compás de mano. (Ver foto de apertura).
Una finalidad ulterior de los compases de mano es la que
le dan los tácticos a bordo de embarcaciones de regata
para conocer los progresos o avances que hace el barco en
comparación con los rivales. Mirando por la banda
de babor, si la marcación al otro crece es porque
nos saca ventaja; contrariamente, mirando por la banda de
estribor, si la marcación crece es que estamos ganando
delantera.
¿Cómo trabajan?
Hay varias formas diferentes de tomar marcaciones con un
compás de mano. Una de ellas es extender el brazo,
apuntando con la mascarilla del compás en posición
horizontal, alineando la visión por sobre el centro
del instrumento a la vez que tomamos la lectura de la indicación
sobre la línea de fe. Siempre resulta difícil
mantener todo alineado mientras el barco se mueve sin cesar.
Otra versión consiste en apretar el instrumento nivelado
sobre la mejilla para mirar a través de él
haciendo coincidir dos líneas en la cara anterior
y posterior del instrumento al tiempo de registrar sobre
un espejo la reflexión que éste produce de
la indicación de la rosa graduada. Una opción
más saludable es la de aquellos que tienen un pequeño
prisma para hacer la lectura de los números sobre
la línea de fe.
Hay un método más fácil y más
confortable para usar en una embarcación en movimiento
que consiste en tomar las lecturas desde un compás
digital, de modo que en cada oportunidad que el operador
encuentra los dos puntos alineados con el objeto aprieta
el botón de registro y los valores se acumulan en
una memoria (admite hasta cinco lecturas) desde la cual luego
se obtiene el promedio o se elije aquella considerada la
mejor.
Tipos
Los hay de dos tipos. Aquellos que orientan la rosa valiéndose
del campo magnético terrestre y los electrónicos
que usan el mismo artilugio de orientación pero tienen
una representación digital de la información
haciendo mucho más sencilla la tarea de tomar marcaciones.
Estos últimos pueden contar con memoria donde registrar
las lecturas automáticamente de forma de no necesitar
de anotaciones para llevar las lecturas hasta la carta o
de poder hacer varias mediciones a un mismo objeto y calcular
el promedio de todas ellas buscando una mayor precisión.
Detalles importantes
Tamaño: como todas las ayudas a la navegación
debe ser de tamaño pequeño, y formato adecuado
para pender confortablemente del cuello o entrar holgadamente
en un bolsillo de modo de mantenerla al alcance de la mano.
Iluminación: deberá tener alguna forma de iluminación
para aplicaciones nocturnas. Algunas usan pequeñas
baterías que alimentan algún tipo de bombilla;
otras recurren a la fosforescencia y finalmente las hay que
tienen una pequeña cantidad de gas fotosensible que
irradia cierta luminosidad que hace posible la lectura de
la marcación.
La preferencia del navegador se inclina por este último
tipo, ya que es terriblemente incómodo percibir la
muerte de la batería cuando uno está en la
banda preocupado en los progresos que está haciendo
el rival vecino.
Exactitud: una mascarilla graduada al grado y una buena amortiguación
de los movimientos oscilantes de la rosa son puntos críticos
para obtener marcaciones seguras. En la mayoría de
las ocasiones, con el barco en movimiento medio, se pueden
obtener marcaciones con una precisión de 2 o 3 grados
usando una rosa amortiguada y un arreglo de puntos a enfilar
fino y preciso. En la misma situación, con el brazo
extendido, espere precisiones del orden de los 8 a 10 grados.
Al igual que los compases de navegación están
afectados por defectos de alineación, influencias ferromagnéticas
y circuitos eléctricos que se encuentren en la cercanía.
Su efectiva utilidad nadie la pone en duda.