Así es
la ecología:
Innovaciones
tecno-ecológicas MV
Beluga SkySails, el primer buque “kyte-surfero” del
mundo
Un barco impulsado por viento
no es ninguna novedad. ¡Pero
un carguero impulsado por una cometa computarizada sí que
lo es!
El transporte de carga trasatlántico se ha visto
seriamente afectado por las alzas en el precio del petróleo,
por lo que los alemanes de Beluga Shipping decidieron buscar
una alternativa volviendo a la más antigua de las
técnicas navales, la cual a su vez aporta su parte
en la búsqueda de frenar el calentamiento global.
Es el primer buque mercante del mundo que usa una enorme
cometa de alta tecnología para ayudar a sus motores,
a fin de reducir el consumo de combustible y las emisiones.
Fue botado en diciembre del año pasado en Hamburgo.
Y su primer recorrido lo efectuó hacia Venezuela
a mediados de enero.
El sistema SkySails, que comprende una gran cometa capaz
de capturar la fuerza del viento hasta los 300 metros de
altura, está pensado para reducir el gasto de combustible
en casi un 20% (unos mil cien euros al día aproximadamente)
y reducirá las emisiones de dióxido de carbono
en el mismo porcentaje según sus diseñadores.
Niels Stolberg, director de Beluga Shipping, que ayudó a
desarrollar el sistema, afirmó en una entrevista
reciente: “La industria naviera emite hoy 800 millones
de toneladas de CO2, lo que subirá a más de
mil millones de toneladas dentro de cinco años. Participar
en la reducción de emisiones es importante para nosotros.
En unos años, las navieras tendrán que reducir
sus emisiones o pagar un precio muy elevado”.
Stolberg planea instalar para el año próximo
su sistema SkySails en otros dos buques del doble de tamaño
del MV Beluga Skysails y aseguró que el ahorro en
el combustible cubrirá los costos de la inversión
en el sistema para dentro de los próximos tres a
cinco años. Stephan Wrage, director administrativo
de esta pionera compañía, dijo que de los
100 mil barcos comerciales del mundo, unos 60 mil podrían
usar SkySails.
Según Oceana (grupo de conservación de los
océanos) la industria del transporte marítimo
es responsable de aproximadamente el 3% del total mundial
de emisiones tóxicas (la misma cantidad que Canadá).
También es la culpable de alrededor del 30% del total
mundial de emisiones de óxido nitroso (N2O) también
llamado popularmente “gas de la risa”. Dicho
gas es considerado el tercer mayor contribuyente de gases
de efecto invernadero al calentamiento mundial, detrás
de dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4).
Así que aquí lo tienen; otro buen ejemplo
de como un poco de tradición naval sumada a la más
alta tecnología dan como resultado un sistema que
permite un aprovechamiento racional de la energía.
Fuente principal: Puerto Bahía de Algeciras Blog
Cambios climáticos
Psicología de los glaciares
Dos efectos explican la pérdida
de hielo de los grandes glaciares de Groenlandia y ninguno
augura un buen futuro.
La pérdida neta en volumen -y por tanto la contribución
al nivel del mar- de la GIS (siglas en inglés para
denominar a la “capa de hielo de Groenlandia”)
se ha doblado en años recientes de 90 a 220 kilómetros
cúbicos al año. La causa principal de este
incremento es la aceleración (y por lo tanto su derretimiento)
de varios grandes glaciares exteriores. Se ha producido
también un alarmante incremento en el número
de fotografías de agua fundida penetrando por sifones
en algunas partes de GIS a menudo cerca de Swiss Camp (35
kilómetros tierra adentro desde el frente del glaciar).
La historia es la siguiente: 1) Temperaturas más
cálidas. 2) Más superficie de los glaciares
derretida. 3) Más agua fundida penetrando a través
de agujeros hasta la base del glaciar. 4) Lubricación
de la base del glaciar. 5) Reducción de la fricción
del glaciar con el suelo continental. 6) Incremento de la
velocidad de descenso del glaciar. 7) Resultado: elevación
del nivel del mar.
Examinando este asunto hace dos años, Realclimate
(blog famoso donde científicos especializados postean
comentarios sobre climatología para la prensa y el
público interesado) sugirió que era probablemente
la historia correcta. Sin embargo un numeroso grupo de resultados
recientes sugieren que necesitamos tomar otro punto de vista
de estos eventos.
Aceleración
El glaciar Jakobshavn, al oeste de Groenlandia, se ha retirado
30 kilómetros desde 1850 hasta 1964, seguido de un
período estacionario de 33 años. Actualmente,
el Jakobshavn tiene el mayor flujo de masa de los glaciares
de la zona y, sin lugar a dudas, es el glaciar más
rápido del mundo. Después de 1997 comenzó a
acelerarse y adelgazar rápidamente, alcanzando una
velocidad promedio de 34 metros/día en al región
terminal. El glaciar adelgazó a una tasa de hasta
15 metros por año y se retiró 5 kilómetros
en seis años. El Jakobshavn, desde entonces, ha frenado
a cerca de su velocidad anterior a 1997, excepto en la zona
terminal donde todavía sigue acelerando.
El glaciar Helheim, al oeste de Groenlandia, tuvo una zona
terminal estable desde 1970 hasta el año 2000. Entre
2001 y 2005 el glaciar se retiró 7 kilómetros
y aceleró desde 20 metros por día hasta 33metros
por día, mientras que adelgazaba hasta 130 metros
en la región terminal.
El glaciar Kangerdlugssuaq, al este de Groenlandia, tuvo
una historia estable en su zona terminal de 1960 a 2002.
La velocidad el glaciar era de 13 metros por día
en la década de los 90. Entre 2004 y 2005 aceleró a
36 metros por día y disminuyó hasta 100 metros
en la parte más baja del glaciar.
El Helheim y el Kangerdlugssuaq combinados drenaron un 8%
de la GIS. Por lo tanto, esto era un aviso. Pero en 2006,
la velocidad del Helhein y del Kangerdlugssuaq descendió hasta
el nivel del año 2000.
El primer mecanismo para explicar el cambio en la velocidad
de los glaciares es el “efecto Zwally”, que
se basa en el agua fundida que alcanza la base del glaciar
y reduce la fricción del mismo con el suelo continental
a través de un presión basal de agua más
elevada. Una especie de sifón, por lo tanto, es el
conducto para que nueva agua fundida alcance la base del
glaciar y permita al mismo “resbalar” con mayor
facilidad hacia el océano.
El segundo mecanismo es el denominado “efecto Jakobshavn”,
acuñado por Ferry Hughes (en 1986) donde un pequeño
desequilibrio de fuerzas causado por alguna perturbación
puede ocasionar una substancial repuesta “no lineal”.
En este caso, el desequilibrio de fuerzas en el frente glaciar
se propaga hacia arriba en él, como un efecto “oruga”.
El adelgazamiento causa que los glaciares sean flotantes
en el frente glaciar, incluso sensibles a los cambios de
mareas. La reducida fricción debido a una mayor flotabilidad
permite el incremento de su velocidad. Esto es semejante
a levantar un poco el pie del freno. La reducción
de la fuerza de resistencia en el frente glaciar es después
propagada hacia arriba. Para las secciones con corrientes
de hielo de los grandes glaciares exteriores (los mismo
sucede en la Antártida) hay siempre agua en la base
del glaciar que ayuda a lubricar el flujo. Esta agua generalmente
proviene, sin embargo, de procesos en la base, y no por
derretimiento superficial (como sucede con el efecto Zwally).
Como resultado de la observación del comportamiento
de los glaciares Jokobshan, Helheim y Kangerdlussuaq durante
los últimos 50 años, los expertos concluyeron
lo siguiente:
La secuencia más plausible de eventos es que el adelgazamiento
finalmente alcance un umbral separando las lenguas del glaciar
de la tierra y posteriormente permitiendo la aceleración,
la retirada y un mayor adelgazamiento de las mismas.
El examen de la aceleración de otros glaciares como
el glaciar Petermann indica una aceleración mucho
más pequeña que la observada en los tres glaciares
en los que nos hemos centrado. Otros grandes glaciares exteriores
como el Rinks y el Daugaard-Jensen han sido estables desde
1960. Sin embargo, muchos otros glaciares exteriores más
pequeños se han acelerado substancialmente.
Que cada uno de los tres glaciares haya reducido su velocidad
en 2006 y 2007 a pesar de las excepcionales condiciones
de derretimiento en 2007 sugiere que el agua fundida no
es la razón dominante de la aceleración de
los principales glaciares exteriores. Temporalmente, parece
ser un desequilibrio de fuerzas en los frentes de los glaciares.
O sea que predomina el efecto Jakobshavn, y las mala noticia
es que el grado de aceleración que puede suceder
vía dicho efecto (el desequilibrio de fuerzas en
el frente glaciar que se propaga hacia arriba adelgazando
al glaciar y haciéndolo flotante en la parte frontal,
lo que aumenta la velocidad de descenso al mar) es más
grande en aquellos casos que por el efecto Zwally (agua
fundida que alcanza la base del glaciar y reduce la fricción
del mismo con el suelo continental). Este último
es, sin embargo, real y también implica un impacto
directo en el nivel del mar.
El glaciar Jakobshavn es de particular importancia ya que
tiene un suelo por debajo del nivel del mar durante al menos
80 kilómetros tierra adentro desde la terminación.
En este alcance no hay puntos de vertido o cambios abruptos
en la pendiente o el ancho que ayudarían a estabilizar
el glaciar durante el retroceso. Es el único glaciar
exterior de GIS que carece de esto y puede entonces golpear
en el corazón de la placa como ninguno de sus correligionarios.
Sabemos que el derretimiento glaciar es un proceso lento
para elevar el nivel del mar de un día para el otro,
pero cuando el mayor exponente exterior de Groenlandia ha
mostrado recientemente una rápida aceleración,
sabemos que entonces sí se puede soltar repentinamente
un gran volumen de agua en el océano. Tal vez no
en un día, pero sí en unos pocos años.
Y como claramente lo desarrolla Al Gore en su imperdible
película-documental “Una Verdad Incómoda”,
un cambio brusco en la temperatura del Atlántico
Norte (debido al agua descongelada vertida desde los glaciares
de Groenlandia) redundaría en un detenimiento de
las corrientes oceánicas de la zona causando un congelamiento
global de todo el hemisferio.
No estamos aquí tratando con cosas menores. Entender
el comportamiento de los glaciares se vuelve crucial para
calcular cuánto tiempo más nos queda antes
de que la crisis climática que estamos viviendo se
vuelva irreversible.
Fuente principal: Mauri Pelto
Contaminación marítima
Mozo, hay un plástico en mi océano
Mientras el mundo usa un millón de bolsas plásticas
por minuto causando un irreversible daño ecológico,
ya se estudian las toxinas plásticas como causantes
de cáncer.
El Océano Pacífico ocupa el 50% de la superficie
planetaria. Demás está decir que lo que le
suceda a este océano nos afecta a todos. El Pacífico
Sur está lleno de plásticos y otros químicos
producidos por el hombre. Ahora, al filo de la saturación,
este hecho está acelerando drásticamente
el calentamiento global. El sistema de corrientes
del Océano Pacífico recoge aguas de todas
las corrientes del planeta, convirtiéndose en el
colector de contaminación producida y vertida por
todos los continentes. Los océanos del mundo, esenciales
para la vida, están muriendo. Los cuerpos de miles
de ballenas, delfines y lobos marinos están llenos
de toxinas (PCB, derivados del petróleo y plástico)
y al varar son considerados oficialmente como “desechos
tóxicos” por las legislaciones de muchos países.
Algunas cifras
Cada año, se consumen 100 billones de bolsas plásticas
tan sólo en los supermercados, mientras que en el
mundo se utilizan un millón de bolsas plásticas
por minuto, las cuales causan un gran daño ecológico
cuando 400 mil toneladas de éstas son arrojadas al
mar.
Por si alguno tiene dudas, el plástico es uno de
los peores contaminantes existentes en nuestra cadena productiva.
En la actualidad, se puede encontrar 3 kg. de plástico
por cada medio kilo de plankton en el mar, acumulándose
en la ahora denominada "Gran Mancha del Pacífico
Norte" una enorme isla de basura de un tamaño
superior al de Francia, España y Portugal que flota
sin rumbo en algún lugar entre San Francisco y Hawai.
Se estima que 18.000 piezas de basura plástica se
encuentran flotando en cada kilómetro cuadrado de
océano, cobrando la vida de miles de animales marinos
cada año. Aves, peces, tortugas y mamíferos
marinos están ingiriendo este material derivado del
petróleo, confundiéndolo con alimento.
El mundo usa un millón de bolsas plásticas
por minuto. Estas no se biodegradan, no importa lo delgadas
que sean pues están hechas por moléculas derivadas
del petróleo. Las bolsas solo se fragmentan en pedazos
más y más pequeños, incluso más
pequeños que el diámetro de un cabello humano.
Para que se den una clara idea de la gravedad del asunto, ¡todo
el plástico fabricado hasta hoy sigue existiendo!
Qué hacer
El primer paso es dejar de usar el océano como un
basural. Detener el uso de las bolsas y botellas plásticas
debería ser una acción inmediata de conciencia
social. La mayor parte de los seres humanos desconocemos
el estado en que se encuentra el océano, lo que éste
significa para nuestras vidas, como contribuimos en su deterioro,
y como podemos detenerlo.
Fuente principal: Fundación
Nuestromar