Vital Asar
El último de los románticos
Riesgos, logros y sacrificios de un eterno soñador
Vital Alsar es un viejo lobo de mar que ha protagonizado algunas de las hazañas marinas más relevantes del siglo XX. Nació el 7 de agosto de 1933 en Santander, Cantabria, España. Según cuenta él mismo, tuvo una infancia muy feliz siempre en contacto con la naturaleza y sobre todo con el mar. Vivió en Santander los bombardeos de la guerra civil y el incendio de la ciudad ocurrido en 1941. Fueron tiempos muy duros y de mucho sufrimiento. A pesar de todos los problemas consiguió graduarse en el colegio la Salle y luego se hizo profesor mercantil, actividad que nunca ha ejercido. Hizo las prácticas del servicio militar en la legión del entonces Marruecos español a petición propia. Allí leyó un libro que habría de resultar fundamental para su vida. Se trata de “Kon Tiki”, el relato de la legendaria expedición en balsa por el Pacífico que hizo Thor Heyerdahl con un puñado de amigos. A partir de ese momento comenzó a sentirse fascinado con la idea de vivir ese tipo de aventuras.
Terminado el servicio militar y se trasladó a Francia, donde trabajó durante tres años como transportista, camarero y estibador, al mismo tiempo que estudiaba el idioma por las noches. Tras vivir otros tres años en Stuttgart y Hamburgo comenzó a plantearse en serio poner en práctica su sueño de cruzar el Pacífico en balsa. Más cerca de su objetivo, en Canadá, trabajó cuatro meses en las minas de hierro de Wabusch Lake, en condiciones extremas de frío. Viviendo en Montreal, conoció a Marc Modena, quien sería un compañero inseparable cada uno de sus futuros viajes.
La primera aventura que tuvieron juntos fue en 1966 cuando a bordo de una simple balsa “La Pacífica”, pretendió atravesar el océano Pacífico. La primitiva embarcación naufragó después de 143 días de navegación cerca de las Islas Galápagos. El segundo intento lo realizó en 1970. Navegó durante 161 días desde Guayaquil (Ecuador) hasta Mooloolaba (Australia) en una nueva balsa. Durante los 25 últimos días sobrevivió tomando únicamente agua de mar. En 1973 con otros once marinos y en tres balsas vuelven a salir de Guayaquil y alcanzan las costas de Bayima (Australia) en 179 días de navegación, callando definitivamente las voces de los científicos que aseguraban que el éxito anterior había sido casual. Acompañado por 12 hombres de 8 nacionalidades distintas, señaló desconocidos arrecifes y ratificó la influencia de la corriente de Humbolt.
En 1977 fue en busca de las fuentes del Amazonas. Él y los 23 miembros de su tripulación cruzaron a pie los Andes y construyeron, en plena selva, un astillero donde dan forma a tres galeones. El proyecto se llama “Mar, hombre y paz” y con él emula a Francisco de Orellana en su descenso por el río Amazonas. Después de subir a México, desembarca definitivamente en Santander. (ver recuadro “En la estela de Orellana”)
Años más tarde, cuando Vital contaba ya los 53 años, realiza una réplica de la nao Marigalante -mejor conocida como la Santa María- de su paisano Juan de la Cosa, la misma que acompañó a Cristóbal Colón en su primer viaje al nuevo mundo.
El niño, la mar y la paz
Aunque nacido en Santander, buena parte de su vida ha residido en Veracruz (México). La vida y trayectoria de Vital Alsar ha transcurrido y transcurre colmada de premios y reconocimientos a todo su trabajo, estudio y expediciones. Hoy nuestro navegante universal sigue adelante con proyectos muy elaborados y ambiciosos dirigidos a formar a los niños y a unir a todos los marinos del mundo, preparando libros y nuevas expediciones. Actualmente trabaja en su décima operación transoceánica denominada “El niño, la mar y la paz” la cual consiste en atravesar el Atlántico en compañía de un niño maya -y con la ayuda de otros once tripulantes- a bordo del trimarán Zamná (dios maya de las artes y el conocimiento). Inspirado en la técnica de construcción de los navegantes mayas, el Zamná tiene 33 metros de eslora, pesa 370 toneladas y ha sido construido con 12 tipos distintos de maderas tropicales. El barco cuenta con una paloma realizada por un escultor mexicano que representa la paz en el mundo. El Zamná partiría el 15 de junio de Yucatán y la idea es terminar en el puerto del Pireo en Atenas. Vital Alsar quiere rendir un homenaje a los intrépidos y valientes marinos de todas las épocas y lugares - griegos, egipcios, fenicios, vikingos y mayas- pero sobre todo el proyecto tiene como misión ondear entre América y Europa un mensaje de paz. Uno de los lemas es: "por la comunicación universal".
El trimarán recorrerá 15.000 millas náuticas de ida y vuelta. Entre los 23 puertos enhebrados en el recorrido -Nueva York, Santander, Lisboa, Cádiz, Valencia, Barcelona, Mallorca, Ostia (Italia), Túnez y Alejandría (Egipto) son algunos de ellos- quiere amarrar en Bilbao para rendir homenaje a los navegantes Urdaneta y Legazpi por los que siente una gran admiración.
El navegante español presentó la aventura en la ciudad de Santander, su ciudad natal, acompañado de un representante del Ayuntamiento de Cozumel, Alfredo Escalante, y por el empresario mexicano José Manuel Díaz Rubio, mecenas de la travesía.
“Hace 44 años que navego y siempre con la misma intención: llevar un poco de romance, ciencia, cultura y, sobre todo, paz”, aseguró Alsar quien subrayó el hecho de que la aventura parte desde Cozumel, denominada “isla de paz” por los indígenas de Yucatán.
En su viaje, Alsar y sus compañeros rendirán homenaje a varios navegantes ilustres, entre otros al oceanógrafo francés Jacques Cousteau y a su hijo Philippe (*). La relación de esta aventura con los Cousteau no termina ahí, ya que el Ayuntamiento de Cozumel construirá, coincidiendo con la expedición, el segundo Museo de Anclas Philippe Cousteau, un lugar para ensalzar el medio ambiente donde tendrá su base permanente el “Zamná” al término de su travesía.
Vital Alsar aseguró que, en todas sus anteriores aventuras, siempre ha partido con amigos y ha vuelto con hermanos. Y concluyó su presentación, emocionado, con las siguientes palabras:
“No me quiero marchar de este mundo sin ver ondear la bandera de la paz, si no en los mástiles, por lo menos en los corazones de la gente.”n
(*) Vital Alsar y su amigo Philippe Cousteau fueron los ganadores del primer premio Adena Internacional, de la Sociedad Protectora de la Naturaleza, por sus investigaciones marinas. El trofeo es un delfín de oro diseñado originalmente por Salvador Dalí.
Fuentes principales:
• Diario El Universal, Santander, Esp. Lunes 1 de diciembre de 2008 • Artículo en blog personal por Roge Blasco • Cantabriaconfidencial.com - Ida y Vuelta: “Vital Alsar de nuevo”, artículo de Jesús Pindado.